Griezmann, en su despedida: "Ahora tengo dolor de cabeza por llorar tanto, ha sido una pasada"
Simeone: "lo quiero mucho y lo amo porque es una gran persona"
Noche de despedida en el Metropolitano. El último baile de Antoine Griezmann en el feudo rojiblanco acabó con una despedida a la altura de una leyenda del club y del fútbol en general. Tras la victoria del Atlético de Madrid ante el Girona (1-0) y el homenaje posterior al jugador, con todo el estadio lleno, Simeone y el propio Griezmann comparecieron en rueda de prensa para explicar con palabras la emoción que sintieron.
El primero en hablar fue el técnico rojiblanco, agradecido al “peso” que ha tenido como futbolista, y la dificultad de encontrar a alguien de esas características. Pero fue más allá. “No soy amigo de Antoine”, dijo, “pero sí lo quiero mucho y lo amo porque es una gran persona y tenemos una gran relación familiar. Se genera algo que no se puede explicar. Antoine fue una debilidad mía siempre”. Un “genio”, lo calificó. “No sé si hay muchos futbolistas de la capacidad técnica y los goles que nos ha dado él”, sentenció.
El homenaje, ver cómo el club y la afición “respetan” a sus leyendas, es una de las razones por las que Simeone quiere seguir. “Me pregunto a veces si me parece la pena seguir, y encuentro que sí”, aseguró, confirmando a continuación, que seguirá, al menos, una temporada más al frente del Atlético.
Griemann compareció a continuación, agradecido por la “ola de amor y de cariño” recibidos. “Ahora tengo un dolor de cabeza por llorar tanto, ha sido una pasada lo de hoy. Está bien ganar trofeos, pero al final eso no te llena el corazón. Me llevo el amor recibido de esta noche.
Y para el futuro ya anuncia su regreso para cuando termine su vida profesional en Orlando. “Quiero volver a Madrid, al mejor club del mundo y aportar mi visión del fútbol. Poder ayudar, aunque sea en las oficinas o en el campo de ayudante, y ayudar desde afuera a conseguir trofeos”.