La euforia llena España por la segunda estrella de la selección
Tras unos momentos tensos los aficionados han podido gritar gol
Solo unos segundos para recordar lo que hemos sufrido hasta el gol de Ferrán. Un subidón de decibelios a escala nacional que se repetía con el final del partido. Entre los que han llenado las plazas y los polideportivos de España para vivir juntos la final, muchos jóvenes que eran niños en el 2010 y han disfrutado este triunfo en un Mundial como si fuera el primero. Algunos han intentado analizar el partido para terminar dejándose llevar por el corazón. En los próximos días habrá que pensar en bordar una nueva estrella en las camisetas de la selección. Dos dedos que son, hoy más que nunca, el símbolo de una victoria colectiva.