Carlos Alcaraz sorprende al entrenar con un ojo tapado y tiene sus razones
Tiene motivos científicos para hacerlo y mucho que ver con cómo funciona nuestro cerebro y cómo mejorar su capacidad de percepción del espacio
El tenista Carlos Alcaraz ha sorprendido con un nuevo método para entrenar. Con un ojo casi tapado, no deja de devolver bolas a toda velocidad. Tiene motivos científicos para hacerlo y mucho que ver con cómo funciona nuestro cerebro y cómo mejorar su capacidad de percepción del espacio. La preparación apunta a desarrollar habilidades como la percepción de profundidad, la visión periférica, el seguimiento de objetos en movimiento y la sensibilidad al contraste, aspectos determinantes para anticipar jugadas y reaccionar con mayor velocidad.