El yacimiento de La Garma conserva intacta la vida del Paleolítico
Un desprendimiento selló la entrada y sus habitantes no pudieron volver, ahora los investigadores estudian sus utensilios y adornos
Hace 16.500 años, un desprendimiento selló la entrada de una de las cuevas de La Garma, en Cantabria, y mantuvo intacto su interior. Sus habitantes no pudieron volver y lo dejaron todo tal cual estaba. Hoy, un grupo de investigadores estudia esos utensilios, adornos y restos cotidianos que nos cuentan cómo vivían en el Paleolítico. Y hay muchas curiosidades. Cuesta creer que aquí vivieran hace 16.500 años unas 20 personas. Se refugiaban del frío extremo en una especie de cabañas que levantaban dentro de la cueva. Cazaban y a veces grandes piezas. Pero también se alimentaban de frutos rojos, frutos secos y, atención, frutos del mar. A la luz del fuego, adornaban las paredes y esculpían figuras de animales. Se cree que esta cueva era punto de reunión con otros grupos. Una vida que recuerda a la nuestra, pero sin la ayuda de la tecnología.