Una obra de arte arrasada por las consecuencias de los actos de sus visitantes
El Centro Hortensia de Valencia trata de concienciar a los asistentes con una obra de arte interactiva
En esta aldea japonesa virtual sus habitantes vivían tranquilamente hasta que se desató la guerra. La causa, las interacciones del propio público con la obra. Tras 2 años abierta al público en el Centro de Arte Hortensia de Valencia, la aldea arde arrasada hasta los cimientos y ha quedado completamente despoblada. La obra pretende lanzar una advertencia clara. Las acciones, por mínimas que parezcan transforman el mundo y de ahí su nombre: el mundo del cambio irreversible. Testigos del escenario en ruinas donde lo único que ahora permanece es el paso del tiempo a la espera para renacer entre las cenizas. Una oportunidad para observar lo que nuestras acciones pueden provocar.