El arte contemporáneo se queda en silencio durante unos días
Hasta el 7 de febrero, galerías de toda España cerrarán o reducirán su actividad por una situación fiscal “insostenible”
Un cuadro, no es solo pintura. Es tiempo, riesgo, paciencia, técnica. Pero en España, ese camino empieza con un lastre: cada obra de arte paga un IVA del 21%, uno de los más altos de Europa.
Una diferencia que, en el precio final, puede decidir si una obra se vende o se queda colgada.
Para las galerías pequeñas, el impacto es directo. Es por eso, que las galerías cerrarán esta semana ante la falta de respuesta por parte del Gobierno.
La huelga llega, además, a pocas semanas de ARCO, una de las grandes citas del arte contemporáneo internacional.
El sector insiste: el arte contemporáneo no es un lujo y, con ese impuesto, no todas las obras llegarán a colgarse.