X052-GRANADA ULTIMO QUIOSQUERO
Durante décadas, los quioscos fueron parte inseparable del paisaje urbano. En cada esquina, bajo techos de chapa o estructuras de madera, se vendían diarios, revistas, golosinas y cigarrillos. Hoy, muchos de esos puestos permanecen cerrados o directamente desaparecidos, convertidos en un símbolo silencioso de un negocio en extinción.
La caída de los quioscos no fue repentina. La digitalización de la información, el acceso inmediato a las noticias a través de teléfonos móviles y la disminución sostenida de la venta de diarios impresos golpearon duro al negocio. A esto se sumó el aumento de costos de alquiler, impuestos y servicios, que volvió cada vez más difícil la subsistencia de los quiosqueros.
Los que quedan son auténticos supervivientes. Como Rafael Gavilán, quiosquero que se jubila en Granada. Nos cuenta que después de cuarenta años le toca descansar, que es un trabajo muy sacrificado, con poco margen de beneficios, por eso la complejidad del relevo generacional. Se trabaja de lunes a domingo desde las 7 de la mañana y solo se cierra tres días al año. Por eso tienen que meter otro tipo de complementos como en su caso, que vende cupones de la ONCE.
Otro ejemplo es Paco Roldán. Lamenta que los periódicos no son nada rentables, por eso en Granada se han pasado de 200 a 30 kiosqueros, es casi una misión imposible. Un periódico no deja ni 15 céntimos. Él ya vende todo lo que puede, no sólo prensa: colonias, tiene una ventana de loterías, papelería… Y aún así es difícil. Piensa que no hay relevo generacional porque es inviable.
DESCRIPCIÓN DE IMÁGENES
- RECURSOS QUIOSQUEROS
- TOTAL RAFAEL GAVILAN, QUIOSQUERO
- TOTAL PACO ROLDÁN, QUIOSQUERO
- TOTAL DEOGRACIA FERNÁNDEZ, QUIOSQUERA