L058-SEVILLA CALOR Y EMBARAZADAS
Las altas temperaturas que ya estamos sufriendo propias del verano, afectan a todos los ciudadanos, pero de forma especial a las embarazadas.
Su organismo experimenta una serie de cambios fisiológicos que dificultan la regulación del calor y aumentan el riesgo de sufrir deshidratación, agotamiento o bajadas de tensión.
Así lo explica la ginecóloga del Hospital Materno-Infantil Quirónsalud de Sevilla, Nuria Jiménez, quien señala que durante la gestación aumenta el volumen de sangre, se acelera el metabolismo y la temperatura corporal suele ser más elevada. Todo ello obliga al corazón a realizar un mayor esfuerzo para mantener el funcionamiento normal del organismo.
La especialista advierte de que la exposición al sol sobre todo al medio día, cuando la temperatura es más elevada puede incrementar el riesgo de complicaciones durante el embarazo. Las consecuencias más habituales son la deshidratación, la sensación de agotamiento, los mareos, las bajadas de tensión o la hinchazón de piernas y pies, también existen estudios que relacionan los episodios de calor extremo con un mayor riesgo de parto prematuro.
Los expertos recomiendan extremar las precauciones beber agua de forma frecuente, evitar la actividad física intensa y las salidas al exterior durante las horas centrales del día, permanecer en espacios frescos, con sombra o aire acondicionado.
Elisa Rodríguez, embarazada de 38 semanas, asegura que las altas temperaturas hacen especialmente complicado el final del embarazo. "Si la gente tiene calor, yo mucho más".
Otra futura madre reconoce que está viviendo el peor verano de su vida "el verano de mi vida en el que más calor está pasando".
DESCRIPCIÓN DE IMÁGENES
1.-TOTALES EMBARAZADAS
2.-TOTAL NURIA JIMENEZ, GINECÓLOGA HOSPITAL MATERNO INFANTIL QUIRÓNSALUD
3.-RECURSOS EMBARAZADAS